Y ¿por qué?
Porque el santoral es prolijo en nombres inusuales.
Aquí las familias buscaban el nombre más raro del santoral del día del nacimiento de la criatura para "acristianarla".
Si, por casualidad, se nacía el mismo día que otro, no había problema, el nombre del otro ya no era inusual y entonces se elegía el que seguía en rareza.
Mi abuela tuvo tres sobrinas que eran hermanas entre sí: Gaudencia, Conrada y Castora.
Esto es un claro ejemplo de lo que acabo de contar, pero no lo es todo.
En el pueblo había una Burgundófora, que no era familia mía, y una Besaelda que sí que lo era, por parte de mi tía Justa, hermana de mi abuelo Juan-Antonio, había un Gorgonio, un Gerásimo, un Asterio..., pero vayamos a las tres hermanas.
Gaudencia, Conrada y Castora eran hijas de mi tía Isabel, prima carnal de mi abuela María-Cruz.
A tía Isabel la conocí cuando ya era anciana, viviendo con su hija Gaudencia y su familia: el tío Manolo, que prácticamente no se dejaba ver y se pasaba el tiempo sentado debajo de la escalera de su casa, y sus hijos: Antonio, que cuando terminó la mili se hizo Guardia Civil y posteriormente se trasladó a Madrid, donde dejó la Guardia Civil y se pasó a la Guardia Municipal, se casó con Angelita, la hija de la Valentina; Angelita, que se casó con Antonio que trabajaba como chófer para los militares del Hospital Gómez Ulla de Carabanchel (con quién me vine a Madrid en el jeep del ejército que él conducía cuando fui al entierro de Isabel en un gélido día de enero), y Maruja, que se casó con Pedro, que era de la Vega de Santa María y que murió en El Escorial atropellado por un coche, dejando una hija y un hijo.
Tía Isabel tenía la habilidad de colocar bien los huesos rotos. A mí me arreglo el antebrazo derecho con doble factura (cúbito y radio). Me había caído jugando a "dola" con mis amigos en la plaza, una tarde en que no estaba mi tío Baltasar, el médico, en el pueblo y Teódula me llevó a casa de tía Isabel quién lo colocó bien y me lo entablilló. Mi tío Baltasar no tuvo más remedio que dar el visto bueno.
La segunda hermana, Conrada, estaba casada con tío Marcelino y tenían una prolija descendencia: Felipa, Máximo, Sisenando (Sise), Valeriano (Vale), Antonia, Leonides (Leo), Juanito y Basilio (Chilo)
A Felipa siempre la recuerdo casada con Cefe y con un hijo (Paulino), algunos meses mayor que su tío Chilo. Tuvo un hijo, Felipe (Pipe), disminuído psíquico que fue quien heredó la silla de ruedas de Humbelina, cuando esta falleció.
A Máximo, que fue el padrino de mi hermano Antonio, le recuerdo casado con Tere, como Policía Armada, viviendo en Madrid, en un interior de la calle Espronceda, con su suegra, la tía Basilisa a quien considero como la primer periodista que entró en mi casa, y es que trabajaba en el Hospital Gómez Ulla y se pasaba por casa de mis padres para contarnos todo lo que pasaba por Velayos. Ella, Bernardo y las "Kaitas" Carmen y Eduvigis eran la "Gaceta del Pueblo"
Sise se casó con Isabel, su prima carnal, y tuvo tres hijos: Isabelita, Javier y Conchita. Un infarto cuando daba de mamar a Conchita terminó con la vida de Isabel.
Vale se casó cuando yo no iba ya por el pueblo y no sé con quien ni si tiene descendencia. Lo mismo me pasa con Leo y Juanito.
Antonia se casó con Antonio, que era Guardia Civil.
Y Chilo se casó y conocí a una hija suya una mañana en el metro, en Madrid, donde nos encontramos por casualidad después de muchos años sin vernos... ¡Con lo que habíamos jugado en Velayos, y las trastadas que habíamos hecho juntos! Ya está jubilado de Correos donde trabajó como cartero.
La tercera de las hermanas, Castora, casó con Felicísimo Quintana, labrador y Secretario de la Cámara Sindical Agraria del pueblo. Estaba cojo cuando lo conocí... y sordo. Pasaba gran parte del día en el piso superior de la casa de Teléfonos donde tenía la oficina el sindicato y se le oía en toda la plaza cuando hablaba, porque lo hacía muy fuerte. Se le conocía como "el tío Quintana". Tuvieron cinco hijos: Delfina, Isabel, Paco, Bienvenida y Abilia. Actualmente solo queda Delfina que cuidó a Sise y a sus hijos, como si fueran propios.
Ya he contado como murió Isabel, que fue una buena moza y muy guapa.
Paco era el niño mimado de la casa, en vez de ir a trabajar en el campo con Sise para sacar adelante la labranza de su padre, este le tenía estudiando para que sacase las oposiciones de policia, cosa que no logró jamás a pesar de las recomendaciones. Después de muerto su padre, se casó con Elisa, la hija de "Bene" que tenía una taberna enfrente de la casa de Juanito Hidalgo, y sé que al menos tuvo un hijo que se llamó Francisco como él. Vivió en la casa de la plaza donde había estado anteriormente Auxilio Social, una casa pequeña que arregló él personalmente haciendo de albañil, oficio al que se dedicó.
Bienve fue la sucesora de la señora Eugenia en teléfonos. Se casó con Gonzalo, que fue alcalde, y se fue a vivir a una de las casitas nuevas que se hicieron a las traseras de su tía Conrada. Hace ya años que murió y se que tuvo descendientes pero no los identifico
Abilia, de soltera, iba a ayudar a la señora Eugenia a teléfonos, donde la rondaba el hijo de Helio (creo que se llamaba Ignacio), pero se casó con Juanito, el hijo de uno de los panaderos, que se hizo Factor de la RENFE y fué destinado a Getafe. Allí murió Abilia y se que tuvieron descendencia pero no los recuerdo
















