
Aquella tarde nos llevaban de paseo hacia los jardines de San Roque mi abuela y mi madre.
Hacía un sol espléndido y jugaríamos a nuestras anchas. Cuando, he te me aquí que de buenas a primeras, al pasar por el "Mercao grande" vemos un grupo de personas con banderas y pancartas, dando gritos y golpeando tapaderas de cazuelas.
Una mujer gritaba: "¡Viva la República!"
A mí me impresionó la manifestación y se lo contaba , a mi manera, a mis amistades: Rosa, la modista, tía Lucrecia, la señora "Sole"...
-... una mujer decía: "¡Viva la reputa"!
Eso era lo que yo había entendido y que tanta gracia hacía a todos.
Hacía un sol espléndido y jugaríamos a nuestras anchas. Cuando, he te me aquí que de buenas a primeras, al pasar por el "Mercao grande" vemos un grupo de personas con banderas y pancartas, dando gritos y golpeando tapaderas de cazuelas.
Una mujer gritaba: "¡Viva la República!"
A mí me impresionó la manifestación y se lo contaba , a mi manera, a mis amistades: Rosa, la modista, tía Lucrecia, la señora "Sole"...
-... una mujer decía: "¡Viva la reputa"!
Eso era lo que yo había entendido y que tanta gracia hacía a todos.
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