
Después de recuperarme de la difteria aconsejó mi tío que me mandasen unos días a Velayos, con Teódula para que me recuperase.
Cosa curiosa, mi tío jamás me acogió en su casa. Me llevaba en su coche de Ávila a Velayos y al llegar allí me dejaba con Teódula, pero nunca me alojó en su casa. Ni a mis hermanos tampoco.
No quiero analizar las causas.
Eso sí, nos invitaba a comer los días en que celebraban cumpleaños en su familia.
Recuerdo que ese año, el cinco de agosto, cumpleaños de Mari-Nieves me invitó a comer y como había de postre natillas y yo tenía un hermanito de pocos meses (Félix) a quien veía quitar las cacas, se le ocurrió decir:
-"Ahora, de postre, ¡caquitas de Felixín!". Y se quedó tan a gusto.
Yo, al principio no las quería comer, pero como veía que todos comían las natillas, también las comí.
Cosa curiosa, mi tío jamás me acogió en su casa. Me llevaba en su coche de Ávila a Velayos y al llegar allí me dejaba con Teódula, pero nunca me alojó en su casa. Ni a mis hermanos tampoco.
No quiero analizar las causas.
Eso sí, nos invitaba a comer los días en que celebraban cumpleaños en su familia.
Recuerdo que ese año, el cinco de agosto, cumpleaños de Mari-Nieves me invitó a comer y como había de postre natillas y yo tenía un hermanito de pocos meses (Félix) a quien veía quitar las cacas, se le ocurrió decir:
Yo, al principio no las quería comer, pero como veía que todos comían las natillas, también las comí.
1 comentario:
yo también quiero caquitas del Felix,
saludps
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